La gran belleza (2013)
La gran belleza (2013)
Director: 
Paolo Sorrentino
Reparto: 
Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Isabella Ferrari

Sinopsis

Las noches de estío romanas sirven de escenario a las más variopintas relaciones. Un desfile de personajes insustanciales de existencias vacías y deprimentes que pasan por delante de un asqueado Jep Gambardella, periodista y autor de una única novela que busca próximo al final de sus días la esencia de la vida.

Imagen: De sus respectivo propietarios, distribuidora Wanda Visión S.A. y productora Medusa Film, France 2 Cinéma, Pathé, Índigo Film, Babe Films.

Merece que la veas por...

Esta es una historia de interiores que se ocultan al exterior, de apariencias convertidas en costumbres, de mentiras y exceso de soledad. De roles que se interpretan a las mis maravillas, de personas que se niegan a profundizar en sí mismas. Es una historia de juguetes rotos. De sacerdotes pecadores. Políticos corruptos. Famosos de segunda fila venidos a menos. Escritores sin inspiración. Artistas sin modelos. Nobles sin dinero. Una historia como cualquier otra de miedos, de angustias y de tristezas.

Atrapados en el vórtice de este atroz contexto, como sucede al protagonista de la oscarizada película, solo nos queda una salida: Parar el ritmo de nuestro caminar, reflexionar el tiempo necesario y buscar sin prisa pero sin pausa "la gran belleza", la primigenia, la que no está rediseñada en el quirófano, la que atrae y atrapa, la que nos rejuvenece veinte años de una sola vez. Esa que nos hace únicos al tiempo que nos asemeja al resto, la que escucha y observa sin hablar. La que nos sugiere en calma ser un poco más felices.

Estoy convencida de que en el mundo en el que vivimos es difícil encontrarla. El miedo a mirarnos de frente al espejo, despojados de todo lo accesorio, nos paraliza. Tememos reconocer ante los demás nuestras limitaciones aun cuando somos humanos, imperfectos, pasionales, vulnerables, maliciosos y, por encima de todo lo demás, mortales. Atesoramos objetos inútiles, maquillamos nuestros rostros, vestimos una imagen artificial más acorde al entorno que a nuestra naturaleza y salimos al mundo dispuestos a comérnoslo a la hora del aperitivo. Un minuto, la insignificancia de los sesenta segundos que lo conforman, es suficiente para disfrutar de las miradas fugaces que nos fotografían de pies a cabeza ante un semáforo en rojo. ¿De verdad que lo vas a dejar pasar?

<<No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es>>.

Alejandro Jodorowsky

Novelista, dramaturgo, poeta y ensayista chileno

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Comentarios

No somos tan auténticos como pensamos o como queremos vender a las personas con las que nos relacionamos.............. Voy a ver la película ya me habían hablado de ella. Gracias Silvia

Gracias a ti, Andrés. Espero que nos comentes cuando puedas qué te ha parecido. Saludos.

Ya la he podido ver y me ha gustado Silvia. Me quedo con aprender a mirar la vida sin atavismos y con más honestidad, con menos fisuras...........

No sé hasta que punto podremos parar los niveles de consumismo. Parece que si no tienes o no creas una imagen social, te conviertes en una persona invisible. ¿Mirarse al espejo? A más de uno nos daría un sincope, necesitaríamos una buena dosis de ansioliticos para soportarnos.

Con sinceridad, Eva, creo que no los podremos parar, serán nuestros propios pies los que dejen de caminar cansados de arrastrar tanto peso. Te voy a contar una anécdota personal. Tengo un hijo de tres años que tiene la suerte de contentarse con poco. El otro día, con mi ayuda, se hizo unos "guantes de superhéroe" con unos de goma de los que se utilizan para limpiar. Si lo hubieras visto, no se los quitaba ni para dormir, los vivía con tanta intensidad que no necesitaba nada más. Una tarde a la salida del colegio se los enseñó a sus amigos, también de tres-cuatro años. ¡Cómo se rieron de él! Que si eso era "de los chinos", que si uno tenía los de Spiderman que echan tela de araña, que si otro los del Hulk que emiten sonidos. Él intentaba defender lo suyo, pero le costaba cada vez más. Esa es nuestra sociedad actual, en la que sobreviven nuestros pequeños, la que sufrimos los mayores. No soy muy optimista al respecto, de hecho creo que el consumismo un día nos engullirá, no lo sé. Lo único que sé a día de hoy es que mi hijo no se ha vuelto a poner sus guantes de superhéroe. Una auténtica pena.

Ilustrativo relato (real), algo así como salir del paraíso familiar donde todo está bien, casi perfecto, para salir al mundo donde te conviertes en una gota de agua. Gracias, Silvia

La sociedad en la que vivimos se han cercenado los espacios de reflexión. La visión materialista del ser humano cada día es mayor alentada por el propio sistema. No quieren que reflexiones, que tengas tiempo a pararte a pensar, sino que te hundas en el laberinto de una existencia sin sentido, sin propósito. Así no hay posibilidad de cuestionar nada ni a nadie. Excelente película, Silvia.

Ray Bradbury no estaba mal encaminado con su "Fahrenheit 451". La sociedad actual nos vende que el que ignora es más feliz, pero olvida decir que también más manipulable. Así nos va, Antonio. ¿Qué se puede esperar de una sociedad que premia la falta de conocimiento y en la que una tal "princesa del pueblo" vende más que Cervantes? Pues eso, lo que tenemos y posiblemente merezcamos, ni más ni menos. Coincido contigo, excelente película. Saludos.

“La televisión, esa bestia insidiosa, esa medusa que convierte en piedra a millones de personas todas las noches mirándola fijamente, esa sirena que llama y canta, que promete mucho y en realidad da muy poco”. (Frase extraída de la citada novela de Bradbury).

Vi la película y me gustó, aunque me creo cierto desasosiego interior, Silvia.

¿Desasosiego, Amparo? Eso es que has dado con su esencia. Enhorabuena por ello.

Una brillante película que te no deja indiferente Silvia. Un claro ejemplo de los tiempos que corren. Me da un poco de apuro pero me gustaría que subieras una entrada sobre la película 'La jauría humana' de Arthur Penn, ¿Sería posible? Silvia

Sin apuro ninguno, Teresa. Me pongo a ello pero con una única condición: Intuyo que has visto la película, por eso te pido, por favor, que en la medida de lo posible nos regales tus impresiones, aunque se reduzca todo a una línea, ¿de acuerdo? Cruzaré los dedos para que tu comentario sea el primero que pueda leer en esa entrada. Un abrazo.

Gracias, Silvia, eres un encanto.

Me ha gustado la película, capta muy bien la realidad actual, la decadencia de una sociedad sin otros valores que sus propios cuerpos. Algunas escenas me parecieron absurdas pero creo que eso es lo que quiere el director: la intención de la película es mostrar y hacer sátira y crítica de la sociedad italiana o las sociedades europeas.
Con esta película he llegado a la conclusión que la vida es más sencilla que como la hacemos a veces que no siempre necesitamos grandes fiestas, ropas lujosas, ni mansiones, ni coches para ser felices.

Lo cierto es que cada cual es libre de elegir qué es primario y secundario en su día a día, pero precisamente de esa elección depende su éxito o fracaso vital. Cuando la vida interior adquiere un sentido pleno, todo lo exterior resulta accesorio y prescindible. Gracias por tu tiempo, Esther.

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